martes, 5 de diciembre de 2017

Piedra angular

Foto publicada por Alfredo Molano Jimeno
El pasado 30 de noviembre el agente especial del Departamento de Seguridad de Estados Unidos Christopher Ciccione II se declaró culpable en el caso 17-20651 ante el tribunal del Distrito Sur de la Florida.

Los delitos por los que la justicia estadounidense lo había llamado a juicio ocurrieron entre febrero de 2010 y octubre de 2011, cuando trabajó en Colombia para buscar y recopilar información sobre el narcotraficante José Bayron Piedrahíta Ceballos.

Piedrahíta Ceballos era buscado por la DEA y otras agencias de la justicia estadounidense desde 1996 en el marco de una operación llamada Cornerstone o piedra angular.

El agente Ciccione, una vez en Colombia, olvidó rápidamente su misión y por el contrario terminó reunido con su presa y aceptando sobornos, gracias a las buenas labores de un intermediario de Piedrahíta Ceballos llamado Juan Carlos Velasco Cano.

El capo de la droga le pagó al agente de Homeland Security, sólo en enero de 2010, más de 20.000 dólares en efectivo, pero también le facilitó estadías en el hotel Marriott de Bogotá, costosas cenas con importantes personajes públicos colombianos en el restaurante Pesquera Jaramillo, extravagantes fiestas y, claro está, prostitutas.

Un todo incluido.

Luego de esas atenciones de la mafia colombiana, el agente Ciccione, entre septiembre de 2010 y octubre de 2011, se encargó de proteger a Piedrahíta Ceballos generando información falsa para desviar y cerrar la investigación en su contra y, además, le consiguió documentos para que pudiera entrar de nuevo a los Estados Unidos.

Muy diligente.

Por esta razón, el 29 de septiembre el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía capturó a Piedrahíta Ceballos en su finca en Antioquia. El capo era conocido por tener mucho poder en Caucasia y el Bajo Cauca por sus negocios de ganadería, sus relaciones con la mal llamada Oficina de Envigado y, más recientemente, por sus negocios con el hoy preso excongresista Otto Bula, atado al escándalo de los sobornos de Odebrecht.

Pero ahí no paran sus tentáculos.

Dos hechos relacionan a Piedrahíta Ceballos con el actual gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez.

El primero sucedió el 24 de mayo de 2015 en un evento en la hacienda Santa Elena que realizó la esposa del alcalde de Caucasia, Andrea Chavera. Ese evento contó con la asistencia de Óscar Aníbal Suárez como aspirante a la Alcaldía de Caucasia y de, nada más y nada menos, el en ese momento candidato a la Gobernación de Antioquia Luis Pérez.

José Nadín Arabia Abisaad, esposo de Andrea Chavera, fue alcalde de Caucasia entre el 2011 y el 2015 y durante su campaña la Misión de Observación Electoral (MOE) lo incluyó en la lista de candidatos cuestionados por la financiación de, sorpresa, sorpresa, Piedrahíta Ceballos.

Posteriormente, en el 2015, Arabia Abisaad apoyó a quien había sido su secretario de Hacienda, Óscar Suárez, para su sucesión en la Alcaldía de Caucasia. Gracias a la Fundación Paz y Reconciliación, se conoció que Suárez también fue financiado por Piedrahíta Ceballos y fuera de eso estaba relacionado con los hermanos Giovanni y Éder Pedraza Peña, muy conocidos en el mundo de los negocios ilegales.

No fue una coincidencia o un error la presencia del gobernador en el evento del 24 de mayo, y eso lo confirma otra foto del 21 de abril de 2016, en donde aparece José Piedrahíta Castillo, hijo de José Bayron Piedrahíta Ceballos, asistiendo muy tieso y muy majo a un Consejo de Seguridad realizado en el aeropuerto de Caucasia, donde se le ve al lado del alcalde Óscar Suárez, el exalcalde José Arabia y el gobernador Luis Pérez.

Piedrahíta Castillo seguramente estaba viendo cómo iba la inversión de su familia.
Pues bien, solo una semana después, el 3 de mayo de 2016, Piedrahíta Ceballos, su esposa y su hijo fueron incluidos en la Lista Clinton, al igual que varias empresas de su grupo. Una de esas compañías se llama Subasta Ganadera de Caucasia (Subagauca), la cual tiene como miembro de junta a José Nadín Arabia Abisaad.

El segundo elemento que relaciona a Piedrahíta Ceballos con el gobernador Luis Pérez es más reciente. El 25 de noviembre la revista Semana publicó un artículo sobre las finanzas del polémico alcalde de Barbosa, Édison García Restrepo.

Al final del artículo el alcalde hace una confesión al momento que le cuestionan sobre la procedencia de su dinero en la que dice: “Conocí al doctor Piedrahíta en un negocio que hay en el parque del pueblo, porque llegó con el ahora gobernador Luis Pérez, que fue quien me lo presentó”.

Vaya, vaya, vaya.

Después de estos dos hechos resulta importante que el gobernador de Antioquia responda sobre esta cercanía con el narcotraficante que sobornó al agente Ciccione con prostitutas.
Ahora bien, parece que Luis Pérez ya tenía experiencia con narcotraficantes, como lo muestra una carta del capo Pablo Escobar a la periodista Silvia María Hoyos.

La carta de junio 4 de 1991, el año más violento de la historia de Medellín, cuenta que Escobar se iba a reunir con el, en ese momento, rector de la Universidad de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, para tramitar lo relacionado “a su estudio”.

La carta, firmada de su puño y letra y autenticada con la huella dactilar de Escobar, deja ver que Pérez Gutiérrez se iba a reunir con un confeso delincuente que ya tenía auto de detención en su contra por narcotráfico. Pero parece que esos son tan solo detalles para el hoy gobernador de Antioquia.

<con informacion de el Espectador>

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